1/17/2014

Tormento



Hoy quiero aumentar el caudal de los ríos, 
quiero provocar un tsunami
quiero levantar un tornado
el aguacero ya me hartó
quiero una tormenta destructora,
sin arbustos, sin riachuelos
quiero un torrente
para desgarrar mis penas.


Mi tormenta


La tormenta es de idas y venidas
pero esta vez se quedó y sacudió
mis estructuras.
En mis sueños sabía superado el diluvio terrenal
pero esta tormenta me tiene atascado
me tiene enredado entre los árboles coposos
los deshilacharé hasta
retomar la corriente liberadora.


8/17/2006

LOS MUERTOS YA NO CAMINAN

Los muertos ya no caminan,
el desierto del velorio
inunda de dolor los sacramentos
de la redención humana.

Caen las rocas más duras,
en la multitud del insomnio.
Zombies y sonámbulos
Salen a predicar al camino;
y los dementes, en coro
cantan letanías prematuras,
anunciando el arribo del redentor
entre las escabrosas colinas.

Los lobos aúllan,
los gallos a medianoche cantan
y las sirenas entonan himnos moribundos.

La tristeza ha caído
Con el manto de la oscura noche;
relámpagos y truenos preceden
el divorcio del mundo.
El sol incandescente sonríe
y el diluvio desboca su ira santa.

(Trujillo, 14.01.95)

8/16/2006

ENTRE LA PENUMBRA

Cuando los rayos del sol calientan,
cuando los trozos del granizo revientan,
cuando las púas pinchan al masoquista;
levanto la mirada hacia el horizonte
y veo tu rostro iluminar las colinas,
cual luciérnaga en la oscura soledad.

Entre las negras nubes
se incrustan leves rayos luminosos
entre las rocas oigo sórdidos suspiros,
sórdidos gemidos de mujer enamorada.

Sigo meditando y te encuentro
inclinada sobre el umbral del silencio
buscando el amor ausente
en la infinita soledad etérea.

Tus ojos sólo ven ilusiones de poeta
personajes de cuentos y novelas
la Beatriz de Dante,
el Quijote de Cervantes.

No distingues en la luz del día
el amor que se cruza en tu camino
lo miras y lo dejas en el estío
ilusión intensa de lejanos instantes.

(Piura, 14.12.91)

8/15/2006

MONÓLOGO

Un árbol…un árbol, no es más que una planta
Una planta: raíz, tallos, hojas, flores y ramas…
Ramas…cual brazos retorcidos de alegres hombres.

Un árbol…sombra de las delirantes parejas,
de juguetones chiquillos
sombra de místicos hombres,
que en éxtasis de elevación
descubren un ser en el infinito…
Te descubren.

Un árbol: hojas, flores, frutos, raíces;
más que un árbol
tú sabes de la soledad
de los que se protegen
a la sombra de tus hojas
esa soledad, sentimiento y amor
de nosotros los dos….Nosotros…

(Piura, 1990).

IRONÍAS

No son melancolías
son ironías de la vida
oleadas de granizo durante los largos días
de la inolvidable estada en la guarida.

Arriando las banderas del dolor,
busco la alegría con ilusión
derribo murallas de ideales pasionales,
desheredando al vil soñador.

La cima de los poetas
es infructuosa,
como domar
los bravos potros
de crueles Atilas.

“El dolor es tu cuna,
lo rehuyes y lo acaricias,
lo odias y lo amas
te escapas y lo buscas:
dolor de poetas”.

(Piura, 10.12.91).

CAMINANTE DE LA MUERTE

La brisa ha caído
las piedras han congelado su respirar.
El sol ha enrojecido
el viento arrecia los médanos.
Los gránulos del polvo
Ciegan al caminante
solitario del éter.

Vicios miserables, consumen al mundo
el hombre camina cual deforme masa,
mientras los gusanos de la muerte
Corroen los descalzos pies
de aquellos difuntos caminantes.
Fétidos cadáveres contagiando
de muerte a los inocentes peregrinos
que construyen el sendero
hacia el altar del mito:
¡El mito de la muerte!

(Trujillo, 4.1.94).

LANGUIDEZ

Tus pasos languidecen
con la quietud del silencio
con la quietud de la tarde
con la quietud de la tarde.

Tus pasos languidecen,
en la penumbra
de los rayos del sol
ourolean tu cabeza.

Tus pasos languidecen
en la finísima arena,
cual sábanas grises
extendidas sobre el césped.

Tus pasos languidecen,
en el grito del silencio
¡Ya no llores..Ya no llores!

(Trujillo, 12.08.1995)

CAFE Y CIGARROS

Nubarrones negros de nicotina
teñidos con esencia de cafeína
dos mujeres absortas mirándome.
desconcertado presencio
a los sonámbulos que ingresan
y salen de la bóveda.

Gentes.
No saben de donde vienen
ni a dónde van.
Sonríen tras sus miserables máscaras
intentan atrapar a los ingenuos ruiseñores,
y beber su inocente sangre.

Vampiros electrónicos.
Televisión, cine, videos.
Pornografía, violencia.
Los niños desolados,
en la ribera del río.

Espumosas olas golpean las piedras,
el diluvio de piedras asoló la ciudad,
asoló sus calles, asoló el parque.
¡Y los niños!
Venden tomates putrefactos.
Quieren seguir viviendo.

Sabor amargo, neblina negra.
Oscuros días…Blancos…Negros.
Prejuicios racistas.
La pirámide está fumando.
¡Hare. Hare. Hare!
¡Qué lluevan piedras!
La bomba atómica las disolverá.


(Piura, 20.08.91)

8/14/2006

ESTÍO DILUVIAL

La tormenta cae
sobre el desnudo desierto
del destierro incólume.


Aquí fueron arrojados
los amores desconocidos,
los amores rechazados,
los placeres despojados,
los honores arrebatados.


La amnistía llegará
en la oscura mañana,
sonrojada por los solariegos
haces de luz
avergonzados de iluminar
un campo atormentado
por el diluvio austero
de la eterna noche.

(Trujillo, 22.03.94).